En el marco de la semana creativa de Educación Comfamiliar, el programa de AMORESER desarrolló el El conversatorio «Diversidad Funcional como Riqueza y Oportunidad», en el que se abordó la importancia de transicionar el concepto tradicional de discapacidad al de diversidad funcional como una oportunidad de potenciar talentos y habilidades. Este espacio unió a entidades públicas y privadas para reflexionar sobre cómo la diferencia individual, al conjugarse colectivamente, construye la verdadera diversidad.
Durante el encuentro los panelistas Catalina Mejía, líder de estrategias de desarrollo del talento, bienestar laboral e inclusión de COITEX; Lina María Orozco, Consejera territorial de planeación en el sector de discapacidad del municipio de dosquebradas; Margarita Borono, fisioperapeuta de la secretaria de desarrollo social de la Alcaldía de Pereira quien acompaña procesos de administración pública en entornos de discapacidad; Ignacio Gómez, consejero del territorial de planeación en el sector de veeduría ciudadana en Dosquebradas y Jostin Santa joven beneficiario de AMORESER plantearon romper con la sobreprotección familiar y el diagnóstico clínico para fomentar la autonomía y permitir que las personas demuestren sus verdaderas capacidades, así como implementar la accesibilidad universal como un beneficio que impacta a toda la sociedad y defender el derecho a una vida social y afectiva plena, así como un desarrollo pleno de las personas.
Además se enfatizó que el enfoque principal de las organizaciones debe ser el talento y la alta capacidad de aprendizaje y operatividad de las personas en diversos oficios. Por su parte Catalina Mejía de COITEX compartió las experiencias de integración laboral de personas sordas o autistas en sus equipos de trabajo. Estas experiencias demuestran que, el encontrar las habilidades y centrarse en lo que pueden hacer las personas con discapacidad genera una sinergia de éxito y felicidad tanto en el beneficiario, como en su entorno familiar, social y laboral.
Otro eje central fue la necesidad crítica de romper con los mitos y limitaciones que nacen desde el entorno familiar, sesgos que impiden la autonomía al encerrar a las personas en una «zona de confort». Los panelistas hicieron un llamado a ignorar las etiquetas restrictivas de los diagnósticos médicos para permitir la exploración del mundo y puedan demostrar de qué son capaces, superando incluso las expectativas de sus propios cuidadores. Además, se defendió con firmeza el derecho a una vida social, afectiva y sexual plena, subrayando que la sexualidad es un aspecto activo y natural de todos los seres sintientes, lo cual requiere orientación psicológica para las familias en lugar de restricciones.
Para el programa de AMORESER de Comfamiliar Risaralda es de gran importancia fomentar estos espacios de diálogo e integración que permitan cambios de paradigmas en la comunidad, mostrando su compromiso de visibilizar la diversidad, fortaleciendo su autonomía.








